a) Abuso verbal: Rebajar, insultar, ridiculizar, humillar, utilizar juegos mentales e ironías para confundir, etc.
b) Intimidación: Asustar con miradas, gestos o gritos. Arrojar objetos o destrozar la propiedad.
c) Amenazas: De herir, matar, suicidarse, llevarse a los niños.
d) Abuso económico: Control abusivo de finanzas, recompensas o castigos monetarios, impedirle trabajar aunque sea necesario para el sostén de la familia, etc.
e) Abuso sexual: Imposición del uso de anticonceptivos, presiones para abortar, menosprecio sexual, imposición de relaciones sexuales contra la propia voluntad o contrarias a la naturaleza.
f) Aislamiento: Control abusivo de la vida del otro, mediante vigilancia de sus actos y movimientos, escucha de sus conversaciones, impedimento de cultivar amistades, etc.
g) Desprecio: Tratar al otro como inferior, tomar las decisiones importantes sin consultar al otro.
VIOLENCIA FAMILIAR
BIENVENIDOS A ESTE LUGAR DE INFORMACION !!! CON EL UNICO FIN DE INFORMAR Y HACER PREVENCION DE SUCESOS POR LOS Q ESTAN PASANDO MUCHAS MUJERES Y NIÑOS,CADA VEZ MAS GRAVES Y MAS VIOLENTOS.....EN MUCHISIMOS CASOS CAUSANDO LA MUERTE....DIGAMOS NO!!! AL MALTRATO ,VERBAL Y FISICO....INFORMATE....APRENDE A LUCHAR POR TUS DERECHOS...A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS!!! TODOS MERECEMOS SER RESPETADOS Y SER FELICES!!!!DE NUESTRO COMPROMISO DEPENDERAN LAS VIDAS ..DE UN HIJO ,DE UNA AMIGA,DEL VECINO ...Y NUESTRA PROPIA VIDA!!!
lunes, 23 de agosto de 2010
Las causas de la codependencia
En todas las familias existe cierta disfuncionalidad en mayor o menor grado. A menudo las personas codependientes han sido objeto de algún tipo de abuso físico o verbal, o sufrieron el abandono de uno de sus padres o de ambos, ya sea físico o emocional.
El codependiente busca alivio en alguna adicción para "anestesiarse" ante su dolor. A veces lo hace a través de relaciones personales disfuncionales y muchas veces dañinas; o mediante adicciones al dinero, el sexo, la ira, las drogas, la bebida, etc. El codependiente está atado a lo que le sucedió en su familia de origen y se siente internamente torturado por ello, aunque la mayoría de las veces no se da cuenta de lo que le está sucediendo.
Cada uno de nosotros tenemos una necesidad innata de recibir amor. A esta necesidad la podemos llamar "el tanque del amor". Al nacer el niño, ese tanque está vacío. Si los padres son personas emocionalmente sanas cuyos tanques de amor están llenos, pueden llenar el tanque de sus hijos y estos crecerán y se desarrollarán psicológicamente sanos. Sin embargo, si uno de los padres o ambos no tenían lleno su propio tanque, lo más probable es que el niño no reciba suficiente amor porque su padre o su madre no lo tuvieron para darlo. Esta falta de amor deja cicatrices en el alma de los niños que llevan a ciertos comportamientos disfuncionales en la adultez, como la codependencia. El codependiente no puede dar lo que no recibió, por lo tanto, la codependencia se convierte en un círculo vicioso que continúa de generación en generación si no se busca ayuda psicológica.
Los niños de familias disfuncionales crecieron sin haber escuchado mensajes importantes de sus padres tales como ; "eres muy inteligente", "estás haciendo un buen trabajo" o "gracias mi amor, agradezco mucho tu ayuda." Debido a ello al crecer se sienten abandonados, tienen baja autoestima y buscan la aprobación de otras personas para sentirse mejor consigo mismos. A veces su hambre de amor y aprobación son tan grandes al llegar a la adolescencia o la adultez, que están dispuestos a soportar cualquier cosa, con tal de recibir aunque solo sean "migajas" de cariño y atención.
Dinámica de la VIF:
Al principio de la mayoría de las relaciones es muy difícil que aparezca la violencia. Durante este período se muestra un comportamiento positivo. Cada miembro de la pareja muestra su mejor faceta. La posibilidad de que la pareja termine es muy alta si ocurriera algún episodio de violencia.
FASE 1. ACUMULACIÓN DE TENSION
La dinámica de la violencia Intrafamiliar existe como un ciclo, que pasa por tres fases:
•A medida que la relación continúa, se incrementa la demanda así como el stress.
•Hay un incremento del comportamiento agresivo, más habitualmente hacia objetos que hacia la pareja. Por ejemplo, dar portazos, arrojar objetos, romper cosas.
•El comportamiento violento es reforzado por el alivio de la tensión luego de la violencia.
•La violencia se mueve desde las cosas hacia la pareja y puede haber un aumento del abuso verbal y del abuso físico.
•La pareja intenta modificar su comportamiento a fin de evitar la violencia. Por ejemplo: mantener la casa cada vez más limpia, a los chicos más silenciosos, etc.
•El abuso físico y verbal continúa.
•La mujer comienza a sentirse responsable por el abuso.
•El violento se pone obsesivamente celoso y trata de controlar todo lo que puede: el tiempo y comportamiento de la mujer (cómo se viste, adónde va, con quién está, etc.)
•El violento trata de aislar a la víctima de su familia y amistades. Puede decirle, por ejemplo, que si se aman no necesitan a nadie más, o que los de afuera son de palo, o que le llenan la cabeza, o que están locos etc.
Esta fase difiere según los casos. La duración puede ser de semanas, días, meses o años. Se va acortando con el transcurrir del tiempo.
FASE 2. EPISODIO AGUDO DE VIOLENCIA
•Aparece la necesidad de descargar las tensiones acumuladas
•El abusador hace una elección acerca de su violencia. Decide tiempo y lugar para el episodio, hace una elección consciente sobre qué parte del cuerpo golpear y cómo lo va a hacer.
•Como resultado del episodio la tensión y el stress desaparecen en el abusador. Si hay intervención policial él se muestra calmo y relajado, en tanto que la mujer aparece confundida e histérica debido a la violencia padecida.
FASE 3. ETAPA DE CALMA, ARREPENTIMIENTO O LUNA DE MIEL
•Se caracteriza por un período de calma, no violento y de muestras de amor y cariño.
•En esta fase, puede suceder que el golpeador tome a su cargo una parte de la responsabilidad por el episodio agudo, dándole a la pareja la esperanza de algún cambio en la situación a futuro. Actúan como si nada hubiera sucedido, prometen buscar ayuda, prometen no volver a hacerlo, etc.
•Si no hay intervención y la relación continúa, hay una gran posibilidad de que la violencia haga una escalada y su severidad aumente.
•A menos que el golpeador reciba ayuda para aprender métodos apropiados para manejar su stress, esta etapa sólo durará un tiempo y se volverá a comenzar el ciclo, que se retroalimenta a sí mismo.
Luego de un tiempo se vuelva a la primera fase y todo comienza otra vez.
El hombre agresor no se cura por sí solo, debe tener un tratamiento. Si la esposa permanece junto a él, el ciclo va a comenzar una y otra vez, cada vez con más violencia.
Personalidad del maltratador:
Los agresores suelen venir de hogares violentos, suelen padecer trastornos psicológicos y muchos de ellos utilizan el alcohol y las drogas lo que produce que se potencie su agresividad. Tienen un perfil determinado de inmadurez, dependencia afectiva, inseguridad, emocionalmente inestables, impaciente e impulsivos.
Los agresores trasladan habitualmente la agresión que han acumulado en otros ámbitos hacia sus mujeres.
Maltratador, frecuentemente es una persona aislada, no tiene amigos cercanos, celoso (celotipia), baja autoestima que le ocasiona frustración y debido a eso se genera en actitudes de violencia.
Una investigación de los psicólogos norteamericanos, el Dr. John Gottman y Dr. Neil Jacobson. Señalan que los hombres maltratadores caen en dos categorías: pitbull y cobra, con sus propias características personales:
Pit bull:
•Solamente es violento con las personas que ama
•Celoso y tiene miedo al abandono
•Priva a pareja de su independencia
•Pronto ora, vigilar y atacar públicamente a su propia pareja
•Su cuerpo reacciona violentamente durante una discusión
•Tiene potencial para la rehabilitación
•No ha sido acusado de ningún crimen
•Posiblemente tuvo un padre abusivo.
Cobra:
•Agresivo con todo el mundo
•Propenso a amenazar con cuchillos o revólveres
•Se calma internamente, según se vuelve agresivo
•Difícil de tratar en terapia psicológica
•Uno depende emocionalmente de otra persona, pero insiste que su pareja haga lo que él quiere.
•Posiblemente haya sido acusado de algún crimen
•Abusa de alcohol y drogas.
El pitbull espía a su mujer, es celópata, cae bien a todas las personas, excepto a sus novias o esposas. El cobra es un sociópata, frío, calculador, puede ser cálido. El maltrato no cesa por sí solo.
Después de que la mujer ha sido físicamente maltratada y tiene miedo, a veces cesa este tipo de abuso y lo reemplaza con un constante maltrato psicológico, a través del cual le deja saber a su víctima, que el abuso físico podría continuar en cualquier momento.
En ocasiones la violencia del maltratador oculta el miedo o la inseguridad, que sintió de niño ante un padre abusivo que lo golpeaba con frecuencia, al llegar a ser un adulto prefiere adoptar la personalidad del padre abusador a sentirse débil y asustado. En otros casos, los comportamientos ofensivos son la consecuencia de una niñez demasiado permisiva durante la cual los padres complacieron al niño en todo. Esto lleva al niño a creerse superior al llegar a ser un adulto y a pensar que él está por encima de la ley. O sea, que puede hacer lo que quiera y abusar de quien quiera. Piensa que se merece un trato especial, mejor que el que se les da a los demás.
La violencia doméstica no siempre resulta fácil de definir o reconocer. En términos generales podríamos designarla como el uso deliberado de la fuerza para controlar o manipular a la pareja o al ambiente más cercano.
Se trata del abuso psicológico, sexual o físico habitual. Sucede entre personas relacionadas afectivamente, como son marido y mujer o adultos contra los menores que viven en un mismo hogar.
La violencia doméstica no es solamente el abuso físico, los golpes, o las heridas. Son aún más terribles la violencia psicológica y la sexual por el trauma que causan, que la violencia física, que todo el mundo puede ver. Hay violencia cuando se ataca la integridad emocional o espiritual de una persona.
La violencia psicológica se detecta con mayor dificultad. Quien ha sufrido violencia física tiene huellas visibles y puede lograr ayuda más fácilmente. Sin embargo, a la víctima que lleva cicatrices de tipo psicológicas le resulta más difícil comprobarlo. También lo dificulta, por ejemplo, la habilidad manipuladora de su esposo que presenta a su esposa como exagerada en sus quejas o simplemente como loca..
A la violencia física precede, a veces, años de violencia psicológica. La violencia psicológica es, despreciar a la mujer, insultarla de tal manera, que llega un momento en que esa mujer maltratada psicológicamente, ya cree que esos golpes se los merece. Y qué difícil es convencer a una mujer de que vaya a pedir auxilio cuando cree que no lo necesita.
Hay mujeres que se avergüenzan por lo que les sucede y que hasta se creen merecedoras de los abusos. Por eso prefieren mantenerlos en secreto y así esa situación puede prolongarse durante años. Los que maltratan a sus víctimas lo hacen de acuerdo a un patrón de abuso psicológico.
Igual que en el caso del alcohólico, el que golpea a una mujer o la maltrata psicológica o sexualmente, lo primero que hará es negarlo.
Negación es decir: "No, es que yo le pego con razón". No hay ninguna razón para golpear a una mujer, ni a nadie. Pero lo niegan. Dicen: "Yo no la he golpeado, yo no le hecho nada, sólo tocarla".
Otra forma de abuso psicológico es el aislamiento, en que le hacen el vacío a la mujer, ni le hablan, ni la miran y entonces ella se va creyendo que se merece ese trato.
La intimidación es también un abuso. "Si dices algo te mato." Muchas mujeres no se atreven a hablar, por las amenazas que sus maridos o sus compañeros lanzan contra ellas.
Tanto el adicto a cualquier droga como el abusador, siempre tienen excusas y le echan la culpa a alguien.
También dentro de ese hábito de abuso psicológico está el abuso económico. "Si dices algo no te voy a dar la mensualidad".
Dentro de ese abuso psicológico de los maridos que golpean (lo que se llama en psicología la triangulación), hay otro tipo de abuso: utilizar a los hijos para hacerles sentir culpables a las esposas. En este caso los hijos sirven de mensajeros: "dile a tu madre que..."
Las amenazas a través de los hijos, las amenazas de que le van a quitar al hijo, todos estos son abusos psicológicos que preceden al abuso físico.
Todos estos abusos impiden que la mujer deje el hogar, ese hogar violento. Es que esa violencia psicológica a que están sometidas muchas mujeres, es más horrorosa que el abuso físico. Pregúntele a cualquier mujer a la cual han maltratado físicamente qué es lo que le duele más; si las palabras hirientes, los desprecios o los golpes. Los golpes se pasan, los abusos psicológicos, los insultos, los desprecios se clavan en el corazón.
El codependiente busca alivio en alguna adicción para "anestesiarse" ante su dolor. A veces lo hace a través de relaciones personales disfuncionales y muchas veces dañinas; o mediante adicciones al dinero, el sexo, la ira, las drogas, la bebida, etc. El codependiente está atado a lo que le sucedió en su familia de origen y se siente internamente torturado por ello, aunque la mayoría de las veces no se da cuenta de lo que le está sucediendo.
Cada uno de nosotros tenemos una necesidad innata de recibir amor. A esta necesidad la podemos llamar "el tanque del amor". Al nacer el niño, ese tanque está vacío. Si los padres son personas emocionalmente sanas cuyos tanques de amor están llenos, pueden llenar el tanque de sus hijos y estos crecerán y se desarrollarán psicológicamente sanos. Sin embargo, si uno de los padres o ambos no tenían lleno su propio tanque, lo más probable es que el niño no reciba suficiente amor porque su padre o su madre no lo tuvieron para darlo. Esta falta de amor deja cicatrices en el alma de los niños que llevan a ciertos comportamientos disfuncionales en la adultez, como la codependencia. El codependiente no puede dar lo que no recibió, por lo tanto, la codependencia se convierte en un círculo vicioso que continúa de generación en generación si no se busca ayuda psicológica.
Los niños de familias disfuncionales crecieron sin haber escuchado mensajes importantes de sus padres tales como ; "eres muy inteligente", "estás haciendo un buen trabajo" o "gracias mi amor, agradezco mucho tu ayuda." Debido a ello al crecer se sienten abandonados, tienen baja autoestima y buscan la aprobación de otras personas para sentirse mejor consigo mismos. A veces su hambre de amor y aprobación son tan grandes al llegar a la adolescencia o la adultez, que están dispuestos a soportar cualquier cosa, con tal de recibir aunque solo sean "migajas" de cariño y atención.
Dinámica de la VIF:
Al principio de la mayoría de las relaciones es muy difícil que aparezca la violencia. Durante este período se muestra un comportamiento positivo. Cada miembro de la pareja muestra su mejor faceta. La posibilidad de que la pareja termine es muy alta si ocurriera algún episodio de violencia.
FASE 1. ACUMULACIÓN DE TENSION
La dinámica de la violencia Intrafamiliar existe como un ciclo, que pasa por tres fases:
•A medida que la relación continúa, se incrementa la demanda así como el stress.
•Hay un incremento del comportamiento agresivo, más habitualmente hacia objetos que hacia la pareja. Por ejemplo, dar portazos, arrojar objetos, romper cosas.
•El comportamiento violento es reforzado por el alivio de la tensión luego de la violencia.
•La violencia se mueve desde las cosas hacia la pareja y puede haber un aumento del abuso verbal y del abuso físico.
•La pareja intenta modificar su comportamiento a fin de evitar la violencia. Por ejemplo: mantener la casa cada vez más limpia, a los chicos más silenciosos, etc.
•El abuso físico y verbal continúa.
•La mujer comienza a sentirse responsable por el abuso.
•El violento se pone obsesivamente celoso y trata de controlar todo lo que puede: el tiempo y comportamiento de la mujer (cómo se viste, adónde va, con quién está, etc.)
•El violento trata de aislar a la víctima de su familia y amistades. Puede decirle, por ejemplo, que si se aman no necesitan a nadie más, o que los de afuera son de palo, o que le llenan la cabeza, o que están locos etc.
Esta fase difiere según los casos. La duración puede ser de semanas, días, meses o años. Se va acortando con el transcurrir del tiempo.
FASE 2. EPISODIO AGUDO DE VIOLENCIA
•Aparece la necesidad de descargar las tensiones acumuladas
•El abusador hace una elección acerca de su violencia. Decide tiempo y lugar para el episodio, hace una elección consciente sobre qué parte del cuerpo golpear y cómo lo va a hacer.
•Como resultado del episodio la tensión y el stress desaparecen en el abusador. Si hay intervención policial él se muestra calmo y relajado, en tanto que la mujer aparece confundida e histérica debido a la violencia padecida.
FASE 3. ETAPA DE CALMA, ARREPENTIMIENTO O LUNA DE MIEL
•Se caracteriza por un período de calma, no violento y de muestras de amor y cariño.
•En esta fase, puede suceder que el golpeador tome a su cargo una parte de la responsabilidad por el episodio agudo, dándole a la pareja la esperanza de algún cambio en la situación a futuro. Actúan como si nada hubiera sucedido, prometen buscar ayuda, prometen no volver a hacerlo, etc.
•Si no hay intervención y la relación continúa, hay una gran posibilidad de que la violencia haga una escalada y su severidad aumente.
•A menos que el golpeador reciba ayuda para aprender métodos apropiados para manejar su stress, esta etapa sólo durará un tiempo y se volverá a comenzar el ciclo, que se retroalimenta a sí mismo.
Luego de un tiempo se vuelva a la primera fase y todo comienza otra vez.
El hombre agresor no se cura por sí solo, debe tener un tratamiento. Si la esposa permanece junto a él, el ciclo va a comenzar una y otra vez, cada vez con más violencia.
Personalidad del maltratador:
Los agresores suelen venir de hogares violentos, suelen padecer trastornos psicológicos y muchos de ellos utilizan el alcohol y las drogas lo que produce que se potencie su agresividad. Tienen un perfil determinado de inmadurez, dependencia afectiva, inseguridad, emocionalmente inestables, impaciente e impulsivos.
Los agresores trasladan habitualmente la agresión que han acumulado en otros ámbitos hacia sus mujeres.
Maltratador, frecuentemente es una persona aislada, no tiene amigos cercanos, celoso (celotipia), baja autoestima que le ocasiona frustración y debido a eso se genera en actitudes de violencia.
Una investigación de los psicólogos norteamericanos, el Dr. John Gottman y Dr. Neil Jacobson. Señalan que los hombres maltratadores caen en dos categorías: pitbull y cobra, con sus propias características personales:
Pit bull:
•Solamente es violento con las personas que ama
•Celoso y tiene miedo al abandono
•Priva a pareja de su independencia
•Pronto ora, vigilar y atacar públicamente a su propia pareja
•Su cuerpo reacciona violentamente durante una discusión
•Tiene potencial para la rehabilitación
•No ha sido acusado de ningún crimen
•Posiblemente tuvo un padre abusivo.
Cobra:
•Agresivo con todo el mundo
•Propenso a amenazar con cuchillos o revólveres
•Se calma internamente, según se vuelve agresivo
•Difícil de tratar en terapia psicológica
•Uno depende emocionalmente de otra persona, pero insiste que su pareja haga lo que él quiere.
•Posiblemente haya sido acusado de algún crimen
•Abusa de alcohol y drogas.
El pitbull espía a su mujer, es celópata, cae bien a todas las personas, excepto a sus novias o esposas. El cobra es un sociópata, frío, calculador, puede ser cálido. El maltrato no cesa por sí solo.
Después de que la mujer ha sido físicamente maltratada y tiene miedo, a veces cesa este tipo de abuso y lo reemplaza con un constante maltrato psicológico, a través del cual le deja saber a su víctima, que el abuso físico podría continuar en cualquier momento.
En ocasiones la violencia del maltratador oculta el miedo o la inseguridad, que sintió de niño ante un padre abusivo que lo golpeaba con frecuencia, al llegar a ser un adulto prefiere adoptar la personalidad del padre abusador a sentirse débil y asustado. En otros casos, los comportamientos ofensivos son la consecuencia de una niñez demasiado permisiva durante la cual los padres complacieron al niño en todo. Esto lleva al niño a creerse superior al llegar a ser un adulto y a pensar que él está por encima de la ley. O sea, que puede hacer lo que quiera y abusar de quien quiera. Piensa que se merece un trato especial, mejor que el que se les da a los demás.
La violencia doméstica no siempre resulta fácil de definir o reconocer. En términos generales podríamos designarla como el uso deliberado de la fuerza para controlar o manipular a la pareja o al ambiente más cercano.
Se trata del abuso psicológico, sexual o físico habitual. Sucede entre personas relacionadas afectivamente, como son marido y mujer o adultos contra los menores que viven en un mismo hogar.
La violencia doméstica no es solamente el abuso físico, los golpes, o las heridas. Son aún más terribles la violencia psicológica y la sexual por el trauma que causan, que la violencia física, que todo el mundo puede ver. Hay violencia cuando se ataca la integridad emocional o espiritual de una persona.
La violencia psicológica se detecta con mayor dificultad. Quien ha sufrido violencia física tiene huellas visibles y puede lograr ayuda más fácilmente. Sin embargo, a la víctima que lleva cicatrices de tipo psicológicas le resulta más difícil comprobarlo. También lo dificulta, por ejemplo, la habilidad manipuladora de su esposo que presenta a su esposa como exagerada en sus quejas o simplemente como loca..
A la violencia física precede, a veces, años de violencia psicológica. La violencia psicológica es, despreciar a la mujer, insultarla de tal manera, que llega un momento en que esa mujer maltratada psicológicamente, ya cree que esos golpes se los merece. Y qué difícil es convencer a una mujer de que vaya a pedir auxilio cuando cree que no lo necesita.
Hay mujeres que se avergüenzan por lo que les sucede y que hasta se creen merecedoras de los abusos. Por eso prefieren mantenerlos en secreto y así esa situación puede prolongarse durante años. Los que maltratan a sus víctimas lo hacen de acuerdo a un patrón de abuso psicológico.
Igual que en el caso del alcohólico, el que golpea a una mujer o la maltrata psicológica o sexualmente, lo primero que hará es negarlo.
Negación es decir: "No, es que yo le pego con razón". No hay ninguna razón para golpear a una mujer, ni a nadie. Pero lo niegan. Dicen: "Yo no la he golpeado, yo no le hecho nada, sólo tocarla".
Otra forma de abuso psicológico es el aislamiento, en que le hacen el vacío a la mujer, ni le hablan, ni la miran y entonces ella se va creyendo que se merece ese trato.
La intimidación es también un abuso. "Si dices algo te mato." Muchas mujeres no se atreven a hablar, por las amenazas que sus maridos o sus compañeros lanzan contra ellas.
Tanto el adicto a cualquier droga como el abusador, siempre tienen excusas y le echan la culpa a alguien.
También dentro de ese hábito de abuso psicológico está el abuso económico. "Si dices algo no te voy a dar la mensualidad".
Dentro de ese abuso psicológico de los maridos que golpean (lo que se llama en psicología la triangulación), hay otro tipo de abuso: utilizar a los hijos para hacerles sentir culpables a las esposas. En este caso los hijos sirven de mensajeros: "dile a tu madre que..."
Las amenazas a través de los hijos, las amenazas de que le van a quitar al hijo, todos estos son abusos psicológicos que preceden al abuso físico.
Todos estos abusos impiden que la mujer deje el hogar, ese hogar violento. Es que esa violencia psicológica a que están sometidas muchas mujeres, es más horrorosa que el abuso físico. Pregúntele a cualquier mujer a la cual han maltratado físicamente qué es lo que le duele más; si las palabras hirientes, los desprecios o los golpes. Los golpes se pasan, los abusos psicológicos, los insultos, los desprecios se clavan en el corazón.
violencia Intrafamiliar
Vamos a definir la violencia Intrafamiliar como aquella violencia que tiene lugar dentro de la familia, ya sea que el agresor comparta o haya compartido el mismo domicilio, y que comprende, entre otros, violación, maltrato físico, psicológico y abuso sexual.
Entendemos que la violencia doméstica es un modelo de conductas aprendidas, coercitivas que involucran abuso físico o la amenaza de abuso físico. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica.
Hay autores que señalan que la violencia Intrafamiliar se da básicamente por tres factores; uno de ellos es la falta de control de impulsos, la carencia afectiva y la incapacidad para resolver problemas adecuadamente; y además en algunas personas podrían aparecer variables de abuso de alcohol y drogas.
El niño y la niña golpeados
Todos sabemos que siempre es triste y doloroso arrastrar la vida cuando no se recibió amor, sobre todo de los padres durante la niñez. Todo el que ha estudiado siquiera un poco al ser humano, le va a decir que los cinco primeros años de la vida dejan una marca imborrable para toda la vida, para bien o para mal. Por eso, el privar a un niño de amor es como privar de fertilizante a un árbol que empieza a crecer, pero el golpearlo es como echarle veneno, lo va a terminar de matar psicológicamente y emocionalmente, o mejor va a crecer herido de muerte. Pero hay golpes y golpes, algunos golpes sacan sangre o dejan morados, incluso un mal golpe puede producir la muerte, pero hay otros mas sutiles que no se ven, pero que se graban a fuego lento no sólo en mente sino en la identidad de ese niño o de esa niña. Se graban en su "yo", y los frutos de estos golpes emocionales se van a ver después en sus relaciones con personas significativas y en su relación con el mundo.
Me gustaría hablar un poco más detalladamente de esos golpes, que solamente los ven o los oyen quienes los dan, aunque no piensen en las consecuencias futuras y terribles que van a traer en sus hijos.
Está claro, que cuando se repiten los golpes físicos, pero sobre todo los psicológicos o emocionales, se va agotando el amor. Nosotros los adultos sabemos como duele el silencio, tal vez más que las palabras ofensivas. Ese silencio es el peor de los castigos, ahora imagínese a un niño que no ha hecho nada y no se le habla, y no se le abraza y acaricia, cómo se va conformando su identidad...pensemos en eso.
¿Han pensado en el daño que hacen a sus hijos, posiblemente muchas veces sin darse cuenta, cuando en lugar de relacionarse con sus hijos pequeños están preocupados del trabajo, con la limpieza, etc., en forma obsesiva y perfeccionista la casa? Son golpes lentos que van formando defectuosamente la escultura de su hijo.
Silencio y ausencia, cuando se reprocha al hijo los pequeños errores pero cierras tu corazón y tu boca cuando hace algo bien. Por, ejemplo, cuando el niño empezó el kinder e hizo un dibujo, que pudo ser cuatro rayas cruzadas, pero que para él era una obra de arte, en lugar de abrazarlo o alabarlo, guardaste silencio. Con ello se produce en el hijo que aprenda a ver sólo los errores, pero no lo bueno que hay en sus personas.
Todos estos golpes emocionales y psicológicos, hacen tanto daño en la niñez porque el niño o la niña no sabe defenderse; su mente apenas empieza a desarrollar lentamente ciertos mecanismos de defensa para poder filtrar y analizar lo que ve y oye. Su mente es como una esponja: recibe todo. No tiene capacidad para decir esto es verdad o no es verdad, lo que dicen es justo o injusto. Por eso los mensajes-golpes son como olas gigantescas que llegan sin control a lo más profundo de ese ser indefenso. Pero que distinta es la niñez y el futuro de sus hijos cuando ellos palpan el amor entre su padre y su madre, cuando ellos desde pequeños ven que su madre recibe con un beso, un abrazo al padre que llega del trabajo, o cuando el padre viene con un ramo de flores para su esposa o le da un beso a su esposa. Son detalles que se van grabando en el alma de los niños, que van modelando su personalidad, que van llenando de amor ese tanque-corazón. Créame, esa será la mejor herencia que podrá dejar a sus hijos.
Entendemos que la violencia doméstica es un modelo de conductas aprendidas, coercitivas que involucran abuso físico o la amenaza de abuso físico. También puede incluir abuso psicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigo, intimidación y/o coerción económica.
Hay autores que señalan que la violencia Intrafamiliar se da básicamente por tres factores; uno de ellos es la falta de control de impulsos, la carencia afectiva y la incapacidad para resolver problemas adecuadamente; y además en algunas personas podrían aparecer variables de abuso de alcohol y drogas.
El niño y la niña golpeados
Todos sabemos que siempre es triste y doloroso arrastrar la vida cuando no se recibió amor, sobre todo de los padres durante la niñez. Todo el que ha estudiado siquiera un poco al ser humano, le va a decir que los cinco primeros años de la vida dejan una marca imborrable para toda la vida, para bien o para mal. Por eso, el privar a un niño de amor es como privar de fertilizante a un árbol que empieza a crecer, pero el golpearlo es como echarle veneno, lo va a terminar de matar psicológicamente y emocionalmente, o mejor va a crecer herido de muerte. Pero hay golpes y golpes, algunos golpes sacan sangre o dejan morados, incluso un mal golpe puede producir la muerte, pero hay otros mas sutiles que no se ven, pero que se graban a fuego lento no sólo en mente sino en la identidad de ese niño o de esa niña. Se graban en su "yo", y los frutos de estos golpes emocionales se van a ver después en sus relaciones con personas significativas y en su relación con el mundo.
Me gustaría hablar un poco más detalladamente de esos golpes, que solamente los ven o los oyen quienes los dan, aunque no piensen en las consecuencias futuras y terribles que van a traer en sus hijos.
Está claro, que cuando se repiten los golpes físicos, pero sobre todo los psicológicos o emocionales, se va agotando el amor. Nosotros los adultos sabemos como duele el silencio, tal vez más que las palabras ofensivas. Ese silencio es el peor de los castigos, ahora imagínese a un niño que no ha hecho nada y no se le habla, y no se le abraza y acaricia, cómo se va conformando su identidad...pensemos en eso.
¿Han pensado en el daño que hacen a sus hijos, posiblemente muchas veces sin darse cuenta, cuando en lugar de relacionarse con sus hijos pequeños están preocupados del trabajo, con la limpieza, etc., en forma obsesiva y perfeccionista la casa? Son golpes lentos que van formando defectuosamente la escultura de su hijo.
Silencio y ausencia, cuando se reprocha al hijo los pequeños errores pero cierras tu corazón y tu boca cuando hace algo bien. Por, ejemplo, cuando el niño empezó el kinder e hizo un dibujo, que pudo ser cuatro rayas cruzadas, pero que para él era una obra de arte, en lugar de abrazarlo o alabarlo, guardaste silencio. Con ello se produce en el hijo que aprenda a ver sólo los errores, pero no lo bueno que hay en sus personas.
Todos estos golpes emocionales y psicológicos, hacen tanto daño en la niñez porque el niño o la niña no sabe defenderse; su mente apenas empieza a desarrollar lentamente ciertos mecanismos de defensa para poder filtrar y analizar lo que ve y oye. Su mente es como una esponja: recibe todo. No tiene capacidad para decir esto es verdad o no es verdad, lo que dicen es justo o injusto. Por eso los mensajes-golpes son como olas gigantescas que llegan sin control a lo más profundo de ese ser indefenso. Pero que distinta es la niñez y el futuro de sus hijos cuando ellos palpan el amor entre su padre y su madre, cuando ellos desde pequeños ven que su madre recibe con un beso, un abrazo al padre que llega del trabajo, o cuando el padre viene con un ramo de flores para su esposa o le da un beso a su esposa. Son detalles que se van grabando en el alma de los niños, que van modelando su personalidad, que van llenando de amor ese tanque-corazón. Créame, esa será la mejor herencia que podrá dejar a sus hijos.
Material de Prevención: La caja dorada-Adaptación y texto: Lic. Graciela B. Ferreira
Un hombre castigó a su pequeña niña de tres años por desperdiciar un rollo de papel de envolver dorado. Se acercaba la Navidad. El dinero era escaso en esos días. Cuando vio a la niña tratando de forrar una caja, explotó una furia acusándola de derrochona.
Sin embargo, a la mañana siguiente la niña llevó el paquete a su padre y le dijo: “Esto es un regalo para vos, papito”.
Él se sintió avergonzado de la reacción del día anterior.
Pero volvió a enfurecerse cuando vio que la caja estaba vacía.
De nuevo comenzó a gritar diciéndole a la hijita: “¿No sabés que cuando le das un regalo a alguien se supone que debe haber algo adentro?”.
La chiquitita miró hacia arriba con lágrimas en los ojos y dijo: “Papito, no está vacía. Yo soplé besos adentro de la caja. Todo para vos, Papi.”
El padre se sintió morir. Puso sus brazos alrededor de su niña y le suplicó que lo perdonara.
Se cuenta que el hombre guardó esa caja dorada cerca de su cama por años y, siempre que se sentía derrumbado y triste, tomaba de la caja un beso imaginario. Recordaba el amor que su niña había puesto ahí para él a pesar de que muchas veces la había maltratado.
Es una forma muy sensible, cada uno de nosotros hemos recibido un recipiente dorado, lleno de amor incondicional y besos de nuestros hijos e hijas, de los amigos, de la familia o de Dios.
Nadie podría tener una propiedad o posesión más linda y valiosa como ésta.
Las personas adultas nos hemos olvidado del mundo infantil, de sus particularidades, de nuestros propios sentimientos de la infancia.
No reparamos que dada ser humano tiene formas creativas de actuar que muchas veces no comprendemos. Y cuando algo nos molesta lo castigamos sin intentar entender ni reflexionar.
¿Cuántas veces castigamos a las niñas y niños, o a otras personas, antes de detenernos a averiguar con serenidad cuáles fueron sus intenciones, sentimientos y pensamientos?
Material de Prevención CUENTO -Los Clavos y las personas queridas
Cuento anónimo. Adaptación y texto: Lic. Graciela B. Ferreira
Había un niño que se había acostumbrado a maltratar a familiares y amigos.
Un día su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma con alguien debía clavar un clavo en la cerca del patio de la casa.
El primer día el niño clavó treinta y siete clavos en la cerca... Pero poco a poco fue tranquilizándose porque descubrió que era mucho más fácil suavizar su carácter que clavar los clavos en la cerca que era bastante dura.
Al fin llegó el día en que el muchacho no perdió la calma para nada y se lo dijo a su padre. Entonces el padre le sugirió que por cada día que controlara su maltrato podía sacar un clavo de la cerca.
Los días pasaron y el niño pudo decirle a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca. Entonces el padre llevó de la mano a su hijo a la cerca del patio...
"Mira hijo, has hecho bien... Pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca. Ya la cerca nunca será la misma de antes. Cuando dices o haces cosas con ira, dejas una cicatriz como este agujero en la cerca. Es como meterle un cuchillo a alguien. Aunque lo vuelvas a sacar, ya la herida quedó hecha.
No importa cuántas veces pidas perdón, la herida está allí... y una herida verbal o emocional es igual de grave que una herida física.
Los amigos, las personas queridas, aquellos que te aman o que se interesan por ti, son las verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan y te dan un mensaje de aliento. Siempre tienen el corazón dispuesto a recibirte".
Demuéstrales a sus familiares y amigos cuánto los quiere. Comparta este mensaje para ayudar a que todos reflexionen sobre esta historia.
El maltrato emocional es una forma de abuso que daña, enferma, desgasta y anula a quien lo recibe. Puede ser muy sutil y la víctima no reconoce que está siendo sometida y manipulada.
Todas las formas de violencia se basan en el maltrato emocional, dejando una herida profunda en la autoestima de la persona.
Pida ayuda, aprenda a protegerse y a defender sus derechos.
Si Ud. maltrata emocionalmente a otros, puede recibir ayuda para conocer otra forma de comunicarse, revisar como le trataron en la infancia, descubrir para qué necesita herir a quienes tiene cerca, transformar los modelos que marcaron su conducta.
Había un niño que se había acostumbrado a maltratar a familiares y amigos.
Un día su padre le dio una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma con alguien debía clavar un clavo en la cerca del patio de la casa.
El primer día el niño clavó treinta y siete clavos en la cerca... Pero poco a poco fue tranquilizándose porque descubrió que era mucho más fácil suavizar su carácter que clavar los clavos en la cerca que era bastante dura.
Al fin llegó el día en que el muchacho no perdió la calma para nada y se lo dijo a su padre. Entonces el padre le sugirió que por cada día que controlara su maltrato podía sacar un clavo de la cerca.
Los días pasaron y el niño pudo decirle a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca. Entonces el padre llevó de la mano a su hijo a la cerca del patio...
"Mira hijo, has hecho bien... Pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca. Ya la cerca nunca será la misma de antes. Cuando dices o haces cosas con ira, dejas una cicatriz como este agujero en la cerca. Es como meterle un cuchillo a alguien. Aunque lo vuelvas a sacar, ya la herida quedó hecha.
No importa cuántas veces pidas perdón, la herida está allí... y una herida verbal o emocional es igual de grave que una herida física.
Los amigos, las personas queridas, aquellos que te aman o que se interesan por ti, son las verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Te sonríen y te animan a mejorar. Te escuchan y te dan un mensaje de aliento. Siempre tienen el corazón dispuesto a recibirte".
Demuéstrales a sus familiares y amigos cuánto los quiere. Comparta este mensaje para ayudar a que todos reflexionen sobre esta historia.
El maltrato emocional es una forma de abuso que daña, enferma, desgasta y anula a quien lo recibe. Puede ser muy sutil y la víctima no reconoce que está siendo sometida y manipulada.
Todas las formas de violencia se basan en el maltrato emocional, dejando una herida profunda en la autoestima de la persona.
Pida ayuda, aprenda a protegerse y a defender sus derechos.
Si Ud. maltrata emocionalmente a otros, puede recibir ayuda para conocer otra forma de comunicarse, revisar como le trataron en la infancia, descubrir para qué necesita herir a quienes tiene cerca, transformar los modelos que marcaron su conducta.
¿Qué hacer ante los malos tratos en el ámbito doméstico?
(Adaptado de la página web del área de acción social y participación ciudadadana del Ayuntamiento de Valladolid)
•Asistencia médica. Si se necesita asistencia facultativa, lo más oportuno es dirigirse al ambulatorio o Centro de Salud o al servicio de urgencia de los hospitales. El diagnóstico, las lesiones observadas y el tratamiento prescrito por el médico tendrán su importancia para que en el posterior juicio la sentencia se ajuste a los hechos denunciados, por eso es importante NO OLVIDAR solicitar el duplicado del informe médico o del parte de asistencia en el que conste que las contusiones o lesiones se han producido por una agresión física.
•Presentar una denuncia. Como los malos tratos suelen desarrollarse en el ámbito doméstico o en la más estricta intimidad, sin la presencia o incluso con la complicidad de testigos, es la víctima de las agresiones quien debe tomar la decisión de romper con su silencio.
•Objetivo de la denuncia. Con ella, se comunica verbalmente o por escrito a la autoridad judicial, Ministerio Fiscal o Policía la comisión de un hecho presuntamente delictivo. Se ponen así en marcha los medios adecuados para defender la dignidad de la mujer maltratada y los derechos legales que la asisten.
•Cómo y dónde poner una denuncia. Se interpone en cualquier Comisaría de Policía o en el Juzgado de Instrucción que esté de guardia. Es importante aportar todos los datos posibles sobre las circunstancias en las que se produjo la agresión, sin ocultar u omitir detalles que pueden ser imprescindibles para determinar la gravedad de la conducta.
•En el momento de la denuncia o, en todo caso, en la primera comparecencia ante el juez deben de informar de los derechos que asisten a la mujer.
•Hay que hacer constar si se ha sufrido malos tratos en otras ocasiones.
•Hay que leer detenidamente el texto de la denuncia y antes de firmarla hacer que se incluyan las aclaraciones o ampliaciones que se consideren convenientes.
•Se debe exigir una copia o justificante de la denuncia.
•La copia de la denuncia y la sentencia penal pueden servir de prueba en un proceso matrimonial.
•Marcharse de casa. Cuando está en peligro la propia seguridad de la mujer o la de sus hijos, puede abandonar el domicilio sin incumplir el deber de convivencia, siempre que en el plazo de 30 días se soliciten unas medidas provisionalísimas o se presente una demanda de separación.
•Las medidas provisionales. Son medidas previstas para los casos de urgencia y necesidad. La Ley faculta a cualquier mujer para solicitarlas personalmente del juez de Familia sin necesidad de Abogado ni de Procurador. Contienen la autorización para vivir separados, medidas sobre la custodia de los hijos, disposición de la vivienda y auxilios económicos.
•La demanda. Se interpone en el juzgado de Familia por medio de Abogado y Procurador. Si no se tienen recursos económicos y se ha solicitado asistencia jurídica gratuita el Colegio de Abogados tiene la obligación de prestar el asesoramiento que se necesite, con la finalidad de orientar y encauzar las actuaciones que se decidan realizar.
•Al abandonar el domicilio es necesario llevar:
•Libreta Matrimonial o Partida de Casamiento Civil.
•DNI propio y el de los hijos.
•Cartilla de la seguridad social.
•Numero de documento de la persona con la que se convive.
•Facturas y documentos que acrediten los gastos del sostenimiento familiar.
•Lugares adonde se puede recurrir solicitando refugio.
•Alojamiento en pensiones. Se trata de una medida de emergencia que suele estar subvencionada por el gobierno y que permite pasar la noche hasta lograr el contacto con el sistema de Casas de Refugio.
•Casa refugio de acogida. En situación de extremo desamparo y sin disponibilidad de domicilio, dan protección temporal ante posibles agresiones. Con su experiencia ofrecen apoyo moral y humano para encarar el futuro.
Este material fue adoptado de: http://usuario.tiscali.es/hipatia/tablon/violenciagenero/violenciadegenero.htm
•Asistencia médica. Si se necesita asistencia facultativa, lo más oportuno es dirigirse al ambulatorio o Centro de Salud o al servicio de urgencia de los hospitales. El diagnóstico, las lesiones observadas y el tratamiento prescrito por el médico tendrán su importancia para que en el posterior juicio la sentencia se ajuste a los hechos denunciados, por eso es importante NO OLVIDAR solicitar el duplicado del informe médico o del parte de asistencia en el que conste que las contusiones o lesiones se han producido por una agresión física.
•Presentar una denuncia. Como los malos tratos suelen desarrollarse en el ámbito doméstico o en la más estricta intimidad, sin la presencia o incluso con la complicidad de testigos, es la víctima de las agresiones quien debe tomar la decisión de romper con su silencio.
•Objetivo de la denuncia. Con ella, se comunica verbalmente o por escrito a la autoridad judicial, Ministerio Fiscal o Policía la comisión de un hecho presuntamente delictivo. Se ponen así en marcha los medios adecuados para defender la dignidad de la mujer maltratada y los derechos legales que la asisten.
•Cómo y dónde poner una denuncia. Se interpone en cualquier Comisaría de Policía o en el Juzgado de Instrucción que esté de guardia. Es importante aportar todos los datos posibles sobre las circunstancias en las que se produjo la agresión, sin ocultar u omitir detalles que pueden ser imprescindibles para determinar la gravedad de la conducta.
•En el momento de la denuncia o, en todo caso, en la primera comparecencia ante el juez deben de informar de los derechos que asisten a la mujer.
•Hay que hacer constar si se ha sufrido malos tratos en otras ocasiones.
•Hay que leer detenidamente el texto de la denuncia y antes de firmarla hacer que se incluyan las aclaraciones o ampliaciones que se consideren convenientes.
•Se debe exigir una copia o justificante de la denuncia.
•La copia de la denuncia y la sentencia penal pueden servir de prueba en un proceso matrimonial.
•Marcharse de casa. Cuando está en peligro la propia seguridad de la mujer o la de sus hijos, puede abandonar el domicilio sin incumplir el deber de convivencia, siempre que en el plazo de 30 días se soliciten unas medidas provisionalísimas o se presente una demanda de separación.
•Las medidas provisionales. Son medidas previstas para los casos de urgencia y necesidad. La Ley faculta a cualquier mujer para solicitarlas personalmente del juez de Familia sin necesidad de Abogado ni de Procurador. Contienen la autorización para vivir separados, medidas sobre la custodia de los hijos, disposición de la vivienda y auxilios económicos.
•La demanda. Se interpone en el juzgado de Familia por medio de Abogado y Procurador. Si no se tienen recursos económicos y se ha solicitado asistencia jurídica gratuita el Colegio de Abogados tiene la obligación de prestar el asesoramiento que se necesite, con la finalidad de orientar y encauzar las actuaciones que se decidan realizar.
•Al abandonar el domicilio es necesario llevar:
•Libreta Matrimonial o Partida de Casamiento Civil.
•DNI propio y el de los hijos.
•Cartilla de la seguridad social.
•Numero de documento de la persona con la que se convive.
•Facturas y documentos que acrediten los gastos del sostenimiento familiar.
•Lugares adonde se puede recurrir solicitando refugio.
•Alojamiento en pensiones. Se trata de una medida de emergencia que suele estar subvencionada por el gobierno y que permite pasar la noche hasta lograr el contacto con el sistema de Casas de Refugio.
•Casa refugio de acogida. En situación de extremo desamparo y sin disponibilidad de domicilio, dan protección temporal ante posibles agresiones. Con su experiencia ofrecen apoyo moral y humano para encarar el futuro.
Este material fue adoptado de: http://usuario.tiscali.es/hipatia/tablon/violenciagenero/violenciadegenero.htm
ACTA DE DERECHOS DE LA MUJER MALTRATADA
•Yo tengo derecho a no ser golpeada jamás
•Yo tengo el derecho de cambiar la situación
•Yo tengo el derecho de vivir libre del temor a ser golpeada
•Yo tengo el derecho de requerir y esperar una correcta atención por parte de la policía y los sistemas de atención que necesite
•Yo tengo el derecho de compartir mis sentimientos y no ser aislada de familiares, amigos y otras personas
•Yo tengo derecho a ser tratada como una persona adulta
•Yo tengo derecho a salir de un ambiente de maltrato
•Yo tengo derecho a mi privacidad
•Yo tengo el derecho de expresar mis propios pensamientos y sentimientos
•Yo tengo derecho a desarrollar mis habilidades y talento personal
•Yo tengo el derecho de denunciar a mi esposo/compañero golpeador
•Yo tengo derecho a no ser perfecta.
Fuente: "Understanding Wife Assault", de D.Sinclair y ha sido tomada del libro "Battered wives and powerless loss: what can counsellors do? de Patricia G.Ball y Elizabeth Wyman. (Aparece en www.derechoshumanos.org/violenciacontralamujer)
Echar ácido para desfigurar la cara de una mujer es tan común en Bangladesh que requiere su propia sección en el código penal. (Charlotte Bunch, "The Intolerable Status Quo: Violence Against Women and Girls" en UNICEF, The Progress of Nations 1997, Nueva York: 1997, p. 41).
•Yo tengo el derecho de cambiar la situación
•Yo tengo el derecho de vivir libre del temor a ser golpeada
•Yo tengo el derecho de requerir y esperar una correcta atención por parte de la policía y los sistemas de atención que necesite
•Yo tengo el derecho de compartir mis sentimientos y no ser aislada de familiares, amigos y otras personas
•Yo tengo derecho a ser tratada como una persona adulta
•Yo tengo derecho a salir de un ambiente de maltrato
•Yo tengo derecho a mi privacidad
•Yo tengo el derecho de expresar mis propios pensamientos y sentimientos
•Yo tengo derecho a desarrollar mis habilidades y talento personal
•Yo tengo el derecho de denunciar a mi esposo/compañero golpeador
•Yo tengo derecho a no ser perfecta.
Fuente: "Understanding Wife Assault", de D.Sinclair y ha sido tomada del libro "Battered wives and powerless loss: what can counsellors do? de Patricia G.Ball y Elizabeth Wyman. (Aparece en www.derechoshumanos.org/violenciacontralamujer)
Echar ácido para desfigurar la cara de una mujer es tan común en Bangladesh que requiere su propia sección en el código penal. (Charlotte Bunch, "The Intolerable Status Quo: Violence Against Women and Girls" en UNICEF, The Progress of Nations 1997, Nueva York: 1997, p. 41).
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