VIOLENCIA FAMILIAR
BIENVENIDOS A ESTE LUGAR DE INFORMACION !!! CON EL UNICO FIN DE INFORMAR Y HACER PREVENCION DE SUCESOS POR LOS Q ESTAN PASANDO MUCHAS MUJERES Y NIÑOS,CADA VEZ MAS GRAVES Y MAS VIOLENTOS.....EN MUCHISIMOS CASOS CAUSANDO LA MUERTE....DIGAMOS NO!!! AL MALTRATO ,VERBAL Y FISICO....INFORMATE....APRENDE A LUCHAR POR TUS DERECHOS...A PESAR DE LAS CIRCUNSTANCIAS!!! TODOS MERECEMOS SER RESPETADOS Y SER FELICES!!!!DE NUESTRO COMPROMISO DEPENDERAN LAS VIDAS ..DE UN HIJO ,DE UNA AMIGA,DEL VECINO ...Y NUESTRA PROPIA VIDA!!!
martes, 17 de agosto de 2010
PERFIL DEL NIÑO MALTRATADO
El abuso sexual infantil compromete la totalidad del desarrollo normal del niño, introduciendo en su vida elementos que le son ajenos a su mundo infantil .
A fin de ir perfilando las características del perfil del niño/a abusado, se desglosaran los aportes de las licenciadas Graciela ferreira e Irene Intebi, en cinco dimensiones que no son excluyentes, y se complementan:
Dimensión comportamental: comprende la gama de comportamientos, es decir las acciones que realiza un niño/a.
•Juegos sexuales persistentes y no esperados para su edad y desarrollo.
•Manifiestan a través de sus juguetes lo que otras personas hacen con ellos.
Expresiones y vocabulario con contenido sexualizado.
•Excesiva masturbación o autoestimulación.
•Conductas de flirteo precoces para su edad.
•Besos sexualizados con sus padres o amigos.
•Conductas sexuales compulsivas, incluso priorizarlas a otros intereses.
•Simular actos sexuales con hermanos o amigos.
•Drásticos cambios de conducta (no querer ir a la casa de alguien conocido).
•Conductas autodestructivas como automutilación, intentos de suicidio o escaparse de la casa.
•Reclamos indirectos de pedido de ayuda, principalmente a sus madres.
•Pesadillas, terrores nocturnos persistentes. Fatiga crónica.
•Demasiado obediente o demasiado agresivo.
•Volver a mojar la cama, cuando ya se había superado esta etapa.
•Búsqueda compulsiva de afecto y aceptación.
•Depresión crónica, ansiedad, conductas fóbicas.
•Perturbación sicosexual posterior.
•Preocupación excesiva por la higiene o arreglo personal.
•Abandono de hábitos y descuido.
Dimensión Psicodinámica: comprende las esferas psíquicas conscientes e inconscientes. Integran esta dimensión los afectos, los sentimientos y las emociones.
•Baja autoestima / pobre imagen de sí mismos.
•Volver a comportamientos de etapas previas.
•Abandono de los deportes.
•Pérdidas de ilusiones, cinismo, desinterés.
•Rebeldías, conflictos con la autoridad.
•Sumisión, o rebeldía extrema .
•Dibujos tenebrosos, remarcados, dramáticos, borroneados, tachados, a su vez, pueden ser destrozados con furia.
•Rebelión o enojo hacia la madre.
•Se esconden durante horas en armarios o rincones.
•Miedo (de ir a la guardería, club, casa de una amiguita, etc.).
•Sufrimiento y dolor.
•Terror (a ciertas cosas o características personales que persisten con el tiempo).
A fin de ir perfilando las características del perfil del niño/a abusado, se desglosaran los aportes de las licenciadas Graciela ferreira e Irene Intebi, en cinco dimensiones que no son excluyentes, y se complementan:
Dimensión comportamental: comprende la gama de comportamientos, es decir las acciones que realiza un niño/a.
•Juegos sexuales persistentes y no esperados para su edad y desarrollo.
•Manifiestan a través de sus juguetes lo que otras personas hacen con ellos.
Expresiones y vocabulario con contenido sexualizado.
•Excesiva masturbación o autoestimulación.
•Conductas de flirteo precoces para su edad.
•Besos sexualizados con sus padres o amigos.
•Conductas sexuales compulsivas, incluso priorizarlas a otros intereses.
•Simular actos sexuales con hermanos o amigos.
•Drásticos cambios de conducta (no querer ir a la casa de alguien conocido).
•Conductas autodestructivas como automutilación, intentos de suicidio o escaparse de la casa.
•Reclamos indirectos de pedido de ayuda, principalmente a sus madres.
•Pesadillas, terrores nocturnos persistentes. Fatiga crónica.
•Demasiado obediente o demasiado agresivo.
•Volver a mojar la cama, cuando ya se había superado esta etapa.
•Búsqueda compulsiva de afecto y aceptación.
•Depresión crónica, ansiedad, conductas fóbicas.
•Perturbación sicosexual posterior.
•Preocupación excesiva por la higiene o arreglo personal.
•Abandono de hábitos y descuido.
Dimensión Psicodinámica: comprende las esferas psíquicas conscientes e inconscientes. Integran esta dimensión los afectos, los sentimientos y las emociones.
•Baja autoestima / pobre imagen de sí mismos.
•Volver a comportamientos de etapas previas.
•Abandono de los deportes.
•Pérdidas de ilusiones, cinismo, desinterés.
•Rebeldías, conflictos con la autoridad.
•Sumisión, o rebeldía extrema .
•Dibujos tenebrosos, remarcados, dramáticos, borroneados, tachados, a su vez, pueden ser destrozados con furia.
•Rebelión o enojo hacia la madre.
•Se esconden durante horas en armarios o rincones.
•Miedo (de ir a la guardería, club, casa de una amiguita, etc.).
•Sufrimiento y dolor.
•Terror (a ciertas cosas o características personales que persisten con el tiempo).
Perfil de la Mujer Maltratada
El concepto de mujer maltratada hace referencia específica al género femenino, en un contexto social en el cual la mujer reviste una posición de inferioridad, dado que aún hoy en la sociedad el hombre detenta el poder prevalente.
En tal sentido compete a la mujer demostrar a través de su capacidad personal que puede ocupar posiciones sociales de envergadura, mientras que al hombre las mismas le resultan adscriptas por su condición de género, sin necesidad de acreditación específica. Consecuentemente, de manera abierta o encubierta, el rol social de la mujer implica notorias desventajas, que la tornan susceptible de mayores abusos y malos tratos.
El concepto de mujer maltratada es una construcción teórica que permite un mejor enfoque de un serio problema social, tras el cual se congregan innumerables casos y secuencias personales, con matices muy particularizados, que sufren directa o indirectamente malos tratos, y también aquellos casos de evidente exposición a los mismos. Por ello este concepto no es una etiqueta estigmatizante que congela a un individuo en una posición social valiosa, sino una generalización definida, a partir de uniformidades evidenciadas en el reconocimiento de vastísimos casos particulares, que asegura un mejor análisis global, premisa indispensable para la evaluación de las perspectivas preventivas y correctivas pertinentes.
Dadas las condiciones sociales que enmarcan al problema, nadie puede perfilarlo como un tema ajeno, pues todos de alguna manera somos susceptibles de ser alcanzados por él.
En función de estas posiciones previas cabe explicarse los lineamientos generales que perfilan la “mujer maltratada”.
La psicóloga norteamericana Lenore E. Walker, precursora de los trabajos en esta problemática, en su clásico libro “The Battered Woman” (New York, 1979), la describe así: “Una mujer golpeada es una mujer que ha sido repetidamente sometida a coerción física o psicológica por un hombre para que ella hiciera algo que él deseaba, sin tomar en cuenta los derechos de ella. Mujeres golpeadas pueden ser esposas u otras mujeres con diferentes tipos de relaciones íntimas con los hombres. Para categorizar a una mujer como golpeada la pareja debe haber pasado por el ciclo de la violencia al menos dos veces. Cualquier mujer puede hallarse en una relación abusiva con un hombre una vez. Si ocurre una segunda vez, y ella permanece en la situación, se la define como mujer golpeada”.
La sola remisión a la fecha de publicación de esta investigación demuestra su carácter pionero en el tema de la violencia familiar, el cual se proyectó y aún continúa con su instituto, de reconocida trayectoria a nivel internacional; pero a la vez llama a reflexionar sobre lo novedoso del tratamiento de un tema que data desde la antigüedad.
La Dra. Walker se refiere a la “mujer golpeada”, concepto que, siguiendo a la Lic. Graciela Ferreira, se prefiere ampliar a “mujer maltratada”, ya que es más adecuado referirse a “maltrato”, en razón de que el mismo comprende todo tipo de abuso, que a la denominación golpeada, que remite a un encuadre directo de connotaciones físicas. Los tipos de coerción apuntados por la Dra. Walker se discriminan en físicos o psicológicos; pero pareciera más ajustado y actual ampliar su espectro, incorporando las categorías de coerción moral, religiosa, financiera y sexual, entre otras, sin que ello requiera plantearlas como categorías excluyentes, ya que pueden presentarse separadas o simultáneamente. Así el abuso físico por lo general va acompañado de coerción psicológica y puede o no presentar violencia sexual. Continuando con la definición, en la misma se hace referencia exclusiva al “hombre” como persona que ejerce coerción hacia la mujer; pero es precisamente a partir de la experiencia en el trabajo con mujeres que procede ampliarlo a las relaciones:
1) con personas del mismo sexo;
2) de los hijos hacia sus madres;
3) de ellas como víctimas de violencia hacia sus hijos; y
4) en sus familias de origen la violencia de los padres a sus hijas mujeres.
En tal sentido compete a la mujer demostrar a través de su capacidad personal que puede ocupar posiciones sociales de envergadura, mientras que al hombre las mismas le resultan adscriptas por su condición de género, sin necesidad de acreditación específica. Consecuentemente, de manera abierta o encubierta, el rol social de la mujer implica notorias desventajas, que la tornan susceptible de mayores abusos y malos tratos.
El concepto de mujer maltratada es una construcción teórica que permite un mejor enfoque de un serio problema social, tras el cual se congregan innumerables casos y secuencias personales, con matices muy particularizados, que sufren directa o indirectamente malos tratos, y también aquellos casos de evidente exposición a los mismos. Por ello este concepto no es una etiqueta estigmatizante que congela a un individuo en una posición social valiosa, sino una generalización definida, a partir de uniformidades evidenciadas en el reconocimiento de vastísimos casos particulares, que asegura un mejor análisis global, premisa indispensable para la evaluación de las perspectivas preventivas y correctivas pertinentes.
Dadas las condiciones sociales que enmarcan al problema, nadie puede perfilarlo como un tema ajeno, pues todos de alguna manera somos susceptibles de ser alcanzados por él.
En función de estas posiciones previas cabe explicarse los lineamientos generales que perfilan la “mujer maltratada”.
La psicóloga norteamericana Lenore E. Walker, precursora de los trabajos en esta problemática, en su clásico libro “The Battered Woman” (New York, 1979), la describe así: “Una mujer golpeada es una mujer que ha sido repetidamente sometida a coerción física o psicológica por un hombre para que ella hiciera algo que él deseaba, sin tomar en cuenta los derechos de ella. Mujeres golpeadas pueden ser esposas u otras mujeres con diferentes tipos de relaciones íntimas con los hombres. Para categorizar a una mujer como golpeada la pareja debe haber pasado por el ciclo de la violencia al menos dos veces. Cualquier mujer puede hallarse en una relación abusiva con un hombre una vez. Si ocurre una segunda vez, y ella permanece en la situación, se la define como mujer golpeada”.
La sola remisión a la fecha de publicación de esta investigación demuestra su carácter pionero en el tema de la violencia familiar, el cual se proyectó y aún continúa con su instituto, de reconocida trayectoria a nivel internacional; pero a la vez llama a reflexionar sobre lo novedoso del tratamiento de un tema que data desde la antigüedad.
La Dra. Walker se refiere a la “mujer golpeada”, concepto que, siguiendo a la Lic. Graciela Ferreira, se prefiere ampliar a “mujer maltratada”, ya que es más adecuado referirse a “maltrato”, en razón de que el mismo comprende todo tipo de abuso, que a la denominación golpeada, que remite a un encuadre directo de connotaciones físicas. Los tipos de coerción apuntados por la Dra. Walker se discriminan en físicos o psicológicos; pero pareciera más ajustado y actual ampliar su espectro, incorporando las categorías de coerción moral, religiosa, financiera y sexual, entre otras, sin que ello requiera plantearlas como categorías excluyentes, ya que pueden presentarse separadas o simultáneamente. Así el abuso físico por lo general va acompañado de coerción psicológica y puede o no presentar violencia sexual. Continuando con la definición, en la misma se hace referencia exclusiva al “hombre” como persona que ejerce coerción hacia la mujer; pero es precisamente a partir de la experiencia en el trabajo con mujeres que procede ampliarlo a las relaciones:
1) con personas del mismo sexo;
2) de los hijos hacia sus madres;
3) de ellas como víctimas de violencia hacia sus hijos; y
4) en sus familias de origen la violencia de los padres a sus hijas mujeres.
Perfil del Hombre Violento
El perfil del hombre violento no puede ser categorizado por variables tales como: edad, clase social, nivel educacional, ocupación, religión, lugar de residencia, etc., debido a que puede configurarse con cualquiera de las variables mencionadas, lo cual no implica dejar de reconocer que, la asociación entre algunas de ellas, puede potenciar el riesgo de conductas violentas.
Investigadores de distintos países, incluido el nuestro, han elaborado importantes aportes a fin de ir conociendo el perfil del hombre violento. En tal sentido, pueden ser consideradas, a los fines analíticos, en cinco dimensiones:
•Dimensión comportamental: comprende la gama de conductas, amenazas, agresiones verbales y físicas que realiza una persona.
•Deseo de control : vive obsesionado por ejercer el dominio entre quienes lo rodean, especialmente hacia su mujer e hijos/as. Argumentan: “yo controlo todo, para vivir bien”, en proceso de recuperación reconocen: “tenía todo bajo control porque tenía miedo”.
•Celos: pueden convertirse en una obsesión. Sonkin señala: "Los celos deben entenderse como un indicador significativo de su potencial homicida".
•Doble fachada : por lo general, en público es seductor, simpático, amable, pero en la intimidad de su hogar puede llegar a ser muy agresivo y violento. No es extraño caer en la seducción de su discurso, incluso para jueces, policías, profesionales, amigos y parientes.
•Aislamiento : impone el aislamiento social de su entorno familiar, una vez que se ha cerrado el cerco se acrecienta el dominio sobre su víctima, y no es casual que la mujer exprese que su casa se convierte en una verdadera “cárcel”, se asegura que ella no se irá quitándole el dinero, las llaves del auto y dejándola encerrada hasta que él llegue, es decir prácticamente un secuestro en el propio hogar. Una mujer relata: llegó un momento que ni al almacén podía ir, otra comenta: antes de salir me dejaba desconectado el teléfono y me encerraba en casa, estaba embarazada y una vecina me alcazaba la comida por la ventana.
•Abuso de alcohol/drogas/medicamentos : cabe destacar que no es la causa de un comportamiento violento, a pesar de lo cual se ha comprobado una frecuente asociación, ya sea porque potencia el enojo y la peligrosidad o porque inhibe el autocontrol.
•Repetición del ciclo de la violencia: cuantas más denuncias y episodios de violencia en períodos más cortos de tiempo, mayor peligrosidad del agresor e indefensión en la mujer.
•Violencia hacia terceros : cuanto mayor desenfado e inhibición ante jueces, policías y terceros, más riesgo para la mujer y los/as hijos/as.
•Violentos con las mascotas : pueden llegar a recibir maltratos a causa de la ira del agresor.
•Violencia al volante : el auto puede llegar a convertirse en trampa mortal para sí y terceros, abusa del riesgo y la velocidad.
•Posesión de armas : se presenta en este perfil de hombre una mayor frecuencia en la posesión y uso intimidatorio de armas de fuego, no obstante lo cual cualquier objeto hogareño especialmente los cuchillos pueden convertirse en armas mortales, como así también utizar los puños y los pies u objetos como escobas, cinturones, almohadones ( para asfixiar), hierros calientes (planchas) cigarrillos . La peligrosidad aumenta cuando ya las ha usado o ha amenazado con ellas ha su entorno íntimo.
•Descencadenantes de la violencia : hechos triviales, que por lo general más tarde no se recuerdan.
•No cumple las promesas : ni los pactos, tiene dificultades para acatar normas y límites, incluso los impuestos por el juez.
•Conductas poco asertivas : es decir con dificultad para ejercer sus derechos sin atropellar los de los demás.
•Golpes físicos: algunos con marcas imperceptibles y otros llegan a ser invalidantes (especialmente en la cabeza, en el cuello, y área abdominal durante el embarazo.
•Cambio súbitos e impredecibles de humor : en un momento está bien y rápidamente explota. Al llegar al hogar la mujer y los niños comienzan a inquietarse porque ...hoy no sabemos como va a llegar papá.
•Destruyen objetos : principalmente aquellos significativos para la mujer y los chicos (Por.ej. romper los títulos originales de médica, abogada, destruir diccionarios y libros de texto a profesoras, juguetes a los hijos/as).
•Espionaje : en algunas ocasiones emplea tácticas de espionaje o contrata a terceros, graba las conversaciones o desgraba el contestador telefónico, controla las salidas y las amistades de su mujer a través de sus hijos, compañeros de trabajo, familiares y amigos.
•Autoreforzamiento del comportamiento violento : una vez iniciado se potencia a sí mismo, y no se sabe cómo puede terminar (Donald DUTTON).
•Inmadurez : por momentos sorprende por su agresividad y en otras ocasiones por sus conductas infantiles.
•Irregularidades en el manejo del dinero : desbordes de ganancias y pérdidas y/o estafas. Decisiones arbitrarias en la distribución de recursos, suelen no pagar con regularidad la cuota de alimentos, pero compran una computadora o proponen vacaciones en el exterior.
•Simulacros de irse ... y volver.
•Simulacros y/o amenazas de suicidio u homicidio hacia su pareja, sí mismo e hijos/as, situación extremadamente peligrosa.
•Amenazas: a fin de que sus comportamientos no trasciendan al exterior.
•No concurre a solicitar ayuda : por propia iniciativa, sino a pedido del juez o ante la posibilidad de abandono por parte de su mujer o ante una situación que percibe como límite.
•"Divide y reinarás": utiliza la estrategia de enfrentamientos a fin de obtener beneficio personal.
•Discrimina y genera competencia entre sus hijos/as.
•Familia de origen : cuando la mujer intenta averiguar, especialmente en el noviazgo acerca de las relaciones entre los miembros de su familia origen evita hablar de l tema o da una versión falaz .
•Mentiras: es frecuente que sus dichos no sean ciertos, sino adaptados a su conveniencia.
•Quiebran la conversación : pasando de un tema a otro.
•Mensajes telefónicos : no comunica los mensajes o los borra del contestador telefónico.
•Incapacidad de alternativas al conflicto : por lo general reacciona de inmediato y con violencia, con escasa posibilidad de recursos para soluciones pacíficas.
•Lenguaje confuso : a fin de poder engañar y desdecirse de sus dichos.
•Busca aliados : en su entorno hace proselitismo para su causa. Utiliza a los hijos de mensajeros o espías de las actividades de la madre. Trata de comprometer e intenta la complicidad de los profesionales y coordinadores de los grupos de ayuda mutua.
•Usa frecuentemente el sexo : como señal de poder, recriminando a la mujer lo que en realidad son sus propias falencias y/o problemas ( insultos frecuentes: frígida, lesbiana, puta, atorranta) . El lenguaje a menudo presenta un contenido sexualizado y cosificante hacia la mujer.
•Dificultades y conflictos en el ámbito laboral : con sus compañeros y/o personal jerárquico.
•Selecciona a la víctima: escoge el lugar y forma de ataque.
•Recurre al acoso : como una manera de tomar contacto con la víctima, y hasta persigue a la mujer en el trabajo o cuando está con sus amistades o nueva pareja.
•Anónimo : no siempre se identifica, a veces, recurre a terceros para enviar mensajes, o recurre a llamados telefónicos anónimos (o llama y cuelga), o envía misivas sin firmar.
•Regalos : obsequia regalos de manera interesada, inoportuna, y para lograr el perdón
2) Dimensión Psicodinámica : comprende las esferas psíquicas, conscientes e inconscientes. Integran esta dimensión los afectos, los sentimientos y las emociones.
• Baja autoestima : se sienten inseguros, tanto en el papel de hijos como en el de padre, amante y/o esposo.
• Pensamiento mágico : proyectos irreales, faraónicos, muchos de los cuales terminan en frustraciones. Cuando ingresan a un grupo psicoeducativos pretenden solucionar su problema con la violencia de manera rápida y definitiva.
• Expectativas irreales : esperan que sus esposas e hijos cumplan con sus deseos no explicitados, tienen dificultades para verbalizar sus sentimientos, y luego están, como ellos mismos, dicen “decepcionados”. (Por ejemplo planifican un viaje sin consultar a su esposa, y querer darle una sorpresa o comprar algo que no condice con lo que ella desea).
• Dificultad para expresar sus sentimientos : en algunas ocasiones lo hacen a través de sus conductas, “desde que se fue no fumo, no duermo bien..”.
•• Desarrolla largos monólogos : pueden durar varias horas, especialmente en horarios nocturnos, pregunta y se contesta a sí mismo, no espera una respuesta, no escucha pese a decir que desean dialogar, se tornan situaciones prolongadas peligrosas e irritantes. Puede llegar a ser con el tiempo muy destructivo a nivel emocional para la víctima. Doble mensaje: “te hablo, te ignoro”. Aparentemente busca una solución consensuada, pero no se apartan de su rigidez conceptual.
•Omnipotencia: ¿Para que vas a ir al médico, si nadie te conoce como yo?. “Lo digo yo y basta”.
•Narcisismo : “se mira en el espejo y dice: mirá que lindo que soy tengo los ojos celestes, en cambio vos estás cada vez peor”.
•Obsesividad : "Cuando llegaba a casa, lo primero que iba a controlar era que los soldaditos de colección estuvieran alineados".
•Emocionalmente empobrecido y vulnerable.
•Gran capacidad de persuasión.
•Dependencia emocional de la mujer : esta dependencia puede ser fatal cuando la mujer decide abandonarlo: “ella es todo para mi, si se va no respondo de las consecuencias”.
•Depresión : es frecuente que sufran estados depresivos.
Investigadores de distintos países, incluido el nuestro, han elaborado importantes aportes a fin de ir conociendo el perfil del hombre violento. En tal sentido, pueden ser consideradas, a los fines analíticos, en cinco dimensiones:
•Dimensión comportamental: comprende la gama de conductas, amenazas, agresiones verbales y físicas que realiza una persona.
•Deseo de control : vive obsesionado por ejercer el dominio entre quienes lo rodean, especialmente hacia su mujer e hijos/as. Argumentan: “yo controlo todo, para vivir bien”, en proceso de recuperación reconocen: “tenía todo bajo control porque tenía miedo”.
•Celos: pueden convertirse en una obsesión. Sonkin señala: "Los celos deben entenderse como un indicador significativo de su potencial homicida".
•Doble fachada : por lo general, en público es seductor, simpático, amable, pero en la intimidad de su hogar puede llegar a ser muy agresivo y violento. No es extraño caer en la seducción de su discurso, incluso para jueces, policías, profesionales, amigos y parientes.
•Aislamiento : impone el aislamiento social de su entorno familiar, una vez que se ha cerrado el cerco se acrecienta el dominio sobre su víctima, y no es casual que la mujer exprese que su casa se convierte en una verdadera “cárcel”, se asegura que ella no se irá quitándole el dinero, las llaves del auto y dejándola encerrada hasta que él llegue, es decir prácticamente un secuestro en el propio hogar. Una mujer relata: llegó un momento que ni al almacén podía ir, otra comenta: antes de salir me dejaba desconectado el teléfono y me encerraba en casa, estaba embarazada y una vecina me alcazaba la comida por la ventana.
•Abuso de alcohol/drogas/medicamentos : cabe destacar que no es la causa de un comportamiento violento, a pesar de lo cual se ha comprobado una frecuente asociación, ya sea porque potencia el enojo y la peligrosidad o porque inhibe el autocontrol.
•Repetición del ciclo de la violencia: cuantas más denuncias y episodios de violencia en períodos más cortos de tiempo, mayor peligrosidad del agresor e indefensión en la mujer.
•Violencia hacia terceros : cuanto mayor desenfado e inhibición ante jueces, policías y terceros, más riesgo para la mujer y los/as hijos/as.
•Violentos con las mascotas : pueden llegar a recibir maltratos a causa de la ira del agresor.
•Violencia al volante : el auto puede llegar a convertirse en trampa mortal para sí y terceros, abusa del riesgo y la velocidad.
•Posesión de armas : se presenta en este perfil de hombre una mayor frecuencia en la posesión y uso intimidatorio de armas de fuego, no obstante lo cual cualquier objeto hogareño especialmente los cuchillos pueden convertirse en armas mortales, como así también utizar los puños y los pies u objetos como escobas, cinturones, almohadones ( para asfixiar), hierros calientes (planchas) cigarrillos . La peligrosidad aumenta cuando ya las ha usado o ha amenazado con ellas ha su entorno íntimo.
•Descencadenantes de la violencia : hechos triviales, que por lo general más tarde no se recuerdan.
•No cumple las promesas : ni los pactos, tiene dificultades para acatar normas y límites, incluso los impuestos por el juez.
•Conductas poco asertivas : es decir con dificultad para ejercer sus derechos sin atropellar los de los demás.
•Golpes físicos: algunos con marcas imperceptibles y otros llegan a ser invalidantes (especialmente en la cabeza, en el cuello, y área abdominal durante el embarazo.
•Cambio súbitos e impredecibles de humor : en un momento está bien y rápidamente explota. Al llegar al hogar la mujer y los niños comienzan a inquietarse porque ...hoy no sabemos como va a llegar papá.
•Destruyen objetos : principalmente aquellos significativos para la mujer y los chicos (Por.ej. romper los títulos originales de médica, abogada, destruir diccionarios y libros de texto a profesoras, juguetes a los hijos/as).
•Espionaje : en algunas ocasiones emplea tácticas de espionaje o contrata a terceros, graba las conversaciones o desgraba el contestador telefónico, controla las salidas y las amistades de su mujer a través de sus hijos, compañeros de trabajo, familiares y amigos.
•Autoreforzamiento del comportamiento violento : una vez iniciado se potencia a sí mismo, y no se sabe cómo puede terminar (Donald DUTTON).
•Inmadurez : por momentos sorprende por su agresividad y en otras ocasiones por sus conductas infantiles.
•Irregularidades en el manejo del dinero : desbordes de ganancias y pérdidas y/o estafas. Decisiones arbitrarias en la distribución de recursos, suelen no pagar con regularidad la cuota de alimentos, pero compran una computadora o proponen vacaciones en el exterior.
•Simulacros de irse ... y volver.
•Simulacros y/o amenazas de suicidio u homicidio hacia su pareja, sí mismo e hijos/as, situación extremadamente peligrosa.
•Amenazas: a fin de que sus comportamientos no trasciendan al exterior.
•No concurre a solicitar ayuda : por propia iniciativa, sino a pedido del juez o ante la posibilidad de abandono por parte de su mujer o ante una situación que percibe como límite.
•"Divide y reinarás": utiliza la estrategia de enfrentamientos a fin de obtener beneficio personal.
•Discrimina y genera competencia entre sus hijos/as.
•Familia de origen : cuando la mujer intenta averiguar, especialmente en el noviazgo acerca de las relaciones entre los miembros de su familia origen evita hablar de l tema o da una versión falaz .
•Mentiras: es frecuente que sus dichos no sean ciertos, sino adaptados a su conveniencia.
•Quiebran la conversación : pasando de un tema a otro.
•Mensajes telefónicos : no comunica los mensajes o los borra del contestador telefónico.
•Incapacidad de alternativas al conflicto : por lo general reacciona de inmediato y con violencia, con escasa posibilidad de recursos para soluciones pacíficas.
•Lenguaje confuso : a fin de poder engañar y desdecirse de sus dichos.
•Busca aliados : en su entorno hace proselitismo para su causa. Utiliza a los hijos de mensajeros o espías de las actividades de la madre. Trata de comprometer e intenta la complicidad de los profesionales y coordinadores de los grupos de ayuda mutua.
•Usa frecuentemente el sexo : como señal de poder, recriminando a la mujer lo que en realidad son sus propias falencias y/o problemas ( insultos frecuentes: frígida, lesbiana, puta, atorranta) . El lenguaje a menudo presenta un contenido sexualizado y cosificante hacia la mujer.
•Dificultades y conflictos en el ámbito laboral : con sus compañeros y/o personal jerárquico.
•Selecciona a la víctima: escoge el lugar y forma de ataque.
•Recurre al acoso : como una manera de tomar contacto con la víctima, y hasta persigue a la mujer en el trabajo o cuando está con sus amistades o nueva pareja.
•Anónimo : no siempre se identifica, a veces, recurre a terceros para enviar mensajes, o recurre a llamados telefónicos anónimos (o llama y cuelga), o envía misivas sin firmar.
•Regalos : obsequia regalos de manera interesada, inoportuna, y para lograr el perdón
2) Dimensión Psicodinámica : comprende las esferas psíquicas, conscientes e inconscientes. Integran esta dimensión los afectos, los sentimientos y las emociones.
• Baja autoestima : se sienten inseguros, tanto en el papel de hijos como en el de padre, amante y/o esposo.
• Pensamiento mágico : proyectos irreales, faraónicos, muchos de los cuales terminan en frustraciones. Cuando ingresan a un grupo psicoeducativos pretenden solucionar su problema con la violencia de manera rápida y definitiva.
• Expectativas irreales : esperan que sus esposas e hijos cumplan con sus deseos no explicitados, tienen dificultades para verbalizar sus sentimientos, y luego están, como ellos mismos, dicen “decepcionados”. (Por ejemplo planifican un viaje sin consultar a su esposa, y querer darle una sorpresa o comprar algo que no condice con lo que ella desea).
• Dificultad para expresar sus sentimientos : en algunas ocasiones lo hacen a través de sus conductas, “desde que se fue no fumo, no duermo bien..”.
•• Desarrolla largos monólogos : pueden durar varias horas, especialmente en horarios nocturnos, pregunta y se contesta a sí mismo, no espera una respuesta, no escucha pese a decir que desean dialogar, se tornan situaciones prolongadas peligrosas e irritantes. Puede llegar a ser con el tiempo muy destructivo a nivel emocional para la víctima. Doble mensaje: “te hablo, te ignoro”. Aparentemente busca una solución consensuada, pero no se apartan de su rigidez conceptual.
•Omnipotencia: ¿Para que vas a ir al médico, si nadie te conoce como yo?. “Lo digo yo y basta”.
•Narcisismo : “se mira en el espejo y dice: mirá que lindo que soy tengo los ojos celestes, en cambio vos estás cada vez peor”.
•Obsesividad : "Cuando llegaba a casa, lo primero que iba a controlar era que los soldaditos de colección estuvieran alineados".
•Emocionalmente empobrecido y vulnerable.
•Gran capacidad de persuasión.
•Dependencia emocional de la mujer : esta dependencia puede ser fatal cuando la mujer decide abandonarlo: “ella es todo para mi, si se va no respondo de las consecuencias”.
•Depresión : es frecuente que sufran estados depresivos.
Las diferentes clases de Violencia Familiar: el maltrato infantil, las mujeres maltratadas.
La Violencia Familiar se puede clasificar en diferentes cuadros que tienen características y modos propios de presentarse:
1. MALTRATO INFANTIL: Son situaciones no accidentales en las cuales un niño o una niña sufre daño físico, es privado/a de la satisfacción de sus necesidades básicas de alimentación y cuidados, se lo/a abusa sexualmente, o cuando se le hace un daño mental como resultado de una acción u omisión por parte de quienes tienen funciones paternas, maternas o es cuidador o tutor responsable. Los niños y niñas maltratados comienzan a tener problemas de aprendizaje, de conducta y de salud que no siempre son detectados y/ o comprendidos en su significado por la gente que los trata como las maestras, los amiguitos o los médicos pediatras.
2. MUJER MALTRATADA: El maltrato emocional y/o físico, el abuso sexual, el abuso financiero, los insultos, el abandono, la infidelidad o la amenaza de realizarlos, aislarla de familiares y amigos, controlarla de manera posesiva, golpearla durante los embarazos, etcétera, son las formas más evidentes en que un marido puede ejercer violencia hacia la mujer. Este tratamiento da por resultado una mujer anulada que pierde la confianza en sí misma, en sus capacidades y un progresivo deterioro de su salud psicológica y física.
Por lo común, estas conductas se entremezclan con momentos de arrepentimiento o de tranquilidad y demostraciones de amor, lo que a veces dificulta tomar conciencia de que el problema existe. Aunque los insultos o ataques físicos ocurrieran solamente una vez u ocasionalmente, establecen un antecedente de futuras agresiones y permiten al hombre violento controlar progresivamente toda la vida de la mujer y su entorno, dejándola aislada socialmente pero también desautorizada y rebajada delante de sus hijos.
1. MALTRATO INFANTIL: Son situaciones no accidentales en las cuales un niño o una niña sufre daño físico, es privado/a de la satisfacción de sus necesidades básicas de alimentación y cuidados, se lo/a abusa sexualmente, o cuando se le hace un daño mental como resultado de una acción u omisión por parte de quienes tienen funciones paternas, maternas o es cuidador o tutor responsable. Los niños y niñas maltratados comienzan a tener problemas de aprendizaje, de conducta y de salud que no siempre son detectados y/ o comprendidos en su significado por la gente que los trata como las maestras, los amiguitos o los médicos pediatras.
2. MUJER MALTRATADA: El maltrato emocional y/o físico, el abuso sexual, el abuso financiero, los insultos, el abandono, la infidelidad o la amenaza de realizarlos, aislarla de familiares y amigos, controlarla de manera posesiva, golpearla durante los embarazos, etcétera, son las formas más evidentes en que un marido puede ejercer violencia hacia la mujer. Este tratamiento da por resultado una mujer anulada que pierde la confianza en sí misma, en sus capacidades y un progresivo deterioro de su salud psicológica y física.
Por lo común, estas conductas se entremezclan con momentos de arrepentimiento o de tranquilidad y demostraciones de amor, lo que a veces dificulta tomar conciencia de que el problema existe. Aunque los insultos o ataques físicos ocurrieran solamente una vez u ocasionalmente, establecen un antecedente de futuras agresiones y permiten al hombre violento controlar progresivamente toda la vida de la mujer y su entorno, dejándola aislada socialmente pero también desautorizada y rebajada delante de sus hijos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

